ABROJOS - Colectivo de Educación Popular

Tío Antonio, mucho más que un hostal al paso

 Por Emanuel Gall

Este verano tuvimos la suerte de hacer un viaje. Conocimos Costa Rica y Nicaragua. Dos países muy atractivos y con una naturaleza exuberante. Nunca en nuestras vidas habíamos visto la variedad de verdes que se ve en esos países tropicales rodeados por playas cálidas y construidos como desde el interior profundo de los montes, bosques, selvas y yungas. Si este artículo fuese sobre viajes o sugerencias turísticas podríamos seguir hablando de la fauna y la flora, de iguanas y tucanes y de las diversas propuestas para el turista exigente. Pero no, vamos a acercarles un relato sobre una experiencia que conocimos y que nos ha parecido digna de difusión, en algún punto cercana al espíritu de Abrojos y con una forma de intervención, sino similar, al menos compatible.

dsc00561

Vamos a empezar por presentarles el Centro Social Tío Antonio que se desarrolla desde 2007 en la ciudad de Granada en Nicaragua, una hermosa ciudad colonial situada a orillas del Lago Nicaragua que atrae a miles de turistas de todo el país, a pesar de lo cual mantiene unos porcentajes muy altos de población por debajo de línea de pobreza.

Cuando llegamos ni sospechábamos que se trataba de una iniciativa social, porque fuimos buscando un hostal donde pasar la noche. Y efectivamente el centro Tío Antonio tiene un hostal que utiliza como fuente de financiamiento de las actividades que realiza. El resto de los ingresos los recibe a través de donaciones voluntarias.

 

 

Antonio Prieto, su fundador, nos cuenta que la organización interviene en cuatro líneas de trabajo (Educación, Salud, Infancia y Mujer y Atención Social), una que implementa proyectos educativos dado que consideramos que "es la mejor herramienta para luchar contra la ignorancia, la exclusión social y la pobreza; y la garantía de un futuro de posibilidades, además nos interesan mucho las problemáticas de la salud porque intentamos con nuestros proyectos paliar las graves situaciones en materia sanitaria que sufre la población más desamparada, y fomentar la educación en buenas prácticas de salud, el trabajo con Infancia y Mujer porque se trata de los colectivos más débiles entre los más desfavorecidos; por lo que nuestros programas de atención social se centran en ellos, mediante proyectos de atención social, educación y deporte, y por último Atención Social a partir de atender necesidades de alimentación y vivienda principalmente".

Respecto a la problemática educativa el centro se propone ayudar a los chicos y chicas que no pueden costearse una educación de calidad, permitiéndoles el acceso a escuelas privadas y universidad. Antonio subraya que debido al "deficiente nivel de la escuela pública, muchos chavales han de ingresar en la escuela privada para recibir una educación de calidad; pero su coste mensual lo hace imposible para muchas familias. Nuestro Programa de Becas costea el importe de esas mensualidades, además de ayudas puntuales en transporte, uniformes, zapatos y material escolar". Durante 2008 la organización becó a 20 estudiantes en la Escuela Privada, 31 estudiantes en la Escuela Pública y 1 Estudiante en la Universidad con ayuda para el transporte.

Antonio contó que le comunicaron la preocupación a los directores de 3 escuelas con quienes seleccionaron los estudiantes candidatos de las becas, de ese modo la organización intenta "que esos estudiantes puedan acceder a la universidad y así obtener un título universitario que les dé mayores oportunidades en el futuro para sacar adelante sus vidas y las de sus familias". La certificación de estudios y buenos resultados es indispensable para que la beca se mantenga vigente en el tiempo. La experiencia que vienen desarrollando los llevó a otorgar "más del 75% de las becas a chicas" y Antonio se anticipa a aclarar que en el contexto actual el acceso a estudios superiores por parte de las mujeres es bastante menor que el de los hombres, y por esta razón (se presume) "las mujeres aprovechan mejor las oportunidades que se les ofrecen".

La idea educativa que prevalece en sus intervenciones sostiene que la educación no sólo debe formar a los niños y niñas técnicamente, sino que además debe ayudarlos a construir valores de respeto, solidaridad e igualdad; necesarios para lograr un futuro diferente. 

El resto de los proyectos que desarrolla Tío Antonio siguen una línea de conducta y convicciones claras y definidas: Honestidad, Transparencia y Cercanía con la gente con la que se trabaja y con los voluntarios y colaboradores del proyecto.

Un breve relato del fundador le pone tinte a un estilo de trabajo y una concepción de intervención que va en línea con una ética que piensa la transformación en términos de potenciar las condiciones subjetivas de las personas con las que trabajan. En este sentido Antonio sentencia que "cuando una persona ó una familia acude hasta nosotros para solicitar algún tipo de ayuda; o bien cuando somos nosotros los que acudimos a esa familia, siempre procuramos conocer de primera mano la realidad diaria y social, el entorno familiar, las circunstancias particulares y especiales de esas personas. Porque la ayuda, para ser eficaz, ha de tener en cuenta todo su ambiente social y familiar.

Procuramos asimismo, que las personas beneficiadas, sean los protagonistas de su propio cambio; intentando fomentar la responsabilidad y el desarrollo personal", cuenta Antonio.

Por tal motivo un punto central de la iniciativa es la promoción del empleo local y el desarrollo comunitario. En palabras de su responsable "el empleo es una de las formas de ayuda más eficaces y justas que se le puede proporcionar a una persona sin recursos. Un empleo digno, con un salario también digno; no sólo ayuda económicamente a esa persona y su familia, sino que le ayuda a responsabilizarse de su propio futuro; a la vez que impulsa la economía local", y agrega que desde el Centro se procura siempre emplear a personal local; "dejando el trabajo de los voluntarios para tareas puntuales o que requieran una cualificación especial".

En el hostal puede apreciarse un salón destinado a las actividades de telar donde 10 jóvenes diariamente confeccionan hamacas de descanso (nosotros en Argentina las conocemos como hamacas paraguaya) de muy buena calidad y estéticamente atractivas. Los jóvenes, en su mayoría personas en situación de calle, o personas con diferentes tipos de discapacidades, aprendieron en el Centro la técnica de tejido y entregan las horas de sus mañanas para trabajar en el armado de ejemplares que luego venden a turistas. Se trata de un producto y un trabajo muy apreciado y con buena cotización en el mercado. La propuesta de Tío Antonio no solo los mantienen ocupados y lejos del peligro de las calles sino que les enseña una actividad que les desarrolla competencias viables en términos laborales y comerciales. Como turista uno no puede dejar de asombrarse al ver a esos adolescentes, que según los relatos de Antonio no tenían experiencia previa, desarrollar con maestría una técnica artesanal por demás atractiva.

Antonio Prieto no saltea en su narración la problemática de sanitaria de Nicaragua y como era de esperar resalta sus gravísimas carencias. La organización cuenta con una Farmacia que expide medicamentos con receta, y según Antonio "en las próximas fechas esperamos abrir un consultorio médico, que tratará de aliviar especialmente la atención a niños y mujeres de la zona". Por otro lado el Centro colabora en el tratamiento médico de diversos niños, a los que se ayuda en los gastos de pruebas y atención médica especializada, además de contar con un programa de atención a los reclusos de la cárcel de Granada, a los que la organización ha ayudado con el envío periódico de medicamentos.

En proyectos de capacitación que vienen desarrollando ponen el acento en el fomento de la educación sanitaria con el objetivo de que la población tome conciencia de lo importante de tener buenos hábitos de salud como la higiene infantil, la higiene dental, el buen tratamiento del agua, educación sexual, etc.

Un aporte de otro tenor es la línea que promueve el deporte. Desde Tío Antonio consideran que además de los beneficios que tiene para la salud y el bienestar físico, el deporte conlleva una serie de valores asociados (espíritu deportivo, trabajo en común, esfuerzo de superación, sacrificio) que son fundamentales para la inclusión y la cohesión social. Antonio opina que la situación del deporte en la ciudad de Granada es muy pobre, "ya que casi no existen instalaciones deportivas en las que los chicos y chicas puedan practicar; viéndose obligados a, por ejemplo, jugar partidos de fútbol en lugares como la plaza de la catedral o la iglesia de La Merced, con el consiguiente peligro que conlleva para su salud".

En este sentido crearon el F.C. Barcelona de Granada, compuesto de 3 equipos de infantil y juvenil con donaciones por parte del El F.C. Barcelona de equipos e indumentaria. Al mismo tiempo colaboran en el financiamiento de la Liga del Parque Central, en la que juegan 14 equipos y que tiene del centro social.

Además participaron de la creación de un equipo de discapacitados mentales y se encuentran comprometidos en la organización de una especie de Juegos Paraolímpicos de Nicaragua en 2009.

Nuestro paso fue breve, pero el impacto profundo. Si tienen la suerte de conocer Nicaragua no dejen de visitar este sitio. Es una fuente de inspiración para los integrantes de Abrojos y para todas las personas comprometidas con el cambio social en un sentido democrático, igualitario e inclusivo. Aire fresco y reconfortante.

El Centro Social de Granada está dirigido por Antonio Prieto, su fundador. Puedes seguir las actividades diarias del Centro en su blog http://tioantonio.blog.com o en su sitio  www.tioantonio.org

Comentarios (2)
Tio Antonio
2 Sábado 30 de Enero de 2010 11:46
Daniela
Ete relato que comparten con nosotros nos hizo viajar por un ratito... Que bueno es enterarse de estas experiencias, saber que hay tanto por cambiar, tantas ganas y tanta suma de voluntades para hacerlo! Gracias
sobre el Tío Antonio
1 Viernes 29 de Enero de 2010 11:03
Julio
Sin duda que estas experiencias no sólo enriquecen sino que ayuda a ampliar el campo de acción en las iniciativas de Abrojos. Felicitaciones a Tío Antonio por su trabajo y a Emanuel y Eva por la agudeza de saber estar en el lugar adecuado siempre, en búsquedas que suelen dar resultados muy positivos.

Agregue su comentario

Tu Nombre:
Tu email:
Asunto:
Comentario: