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Continúan los talleres de formación para docentes

comunica-cole2El segundo encuentro de talleres del proyecto Comunic@ Cole! Mercosur en Tucumán se llevó adelante el sábado 22 de septiembre, entre las 9 y las 13 hs. en la Escuela Secundaria del Barrio Policial III en Tafí Viejo.

Para el encuentro Abrojos invitó a Alejandra Schwartz, integrante del Programa Educación y memoria del Ministerio de Educación de la Provincia de Tucumán, a propósito del tema planteado en la panificación, “Políticas públicas y educación”. Schwartz expuso sobre la ampliación del derecho a la educación a partir de la obligatoriedad de la escuela media establecida en al Ley de Educación Nacional sancionada en el año 2006.

Al comienzo de la jornada, los/as participantes compartieron el video en el que se compaginaron las opiniones de adolescentes de las escuelas participantes en el proyecto. En el video, los jóvenes manifestaban sus deseos y preocupaciones con respecto a la escuela, la importancia de un espacio amplio y cómodo para estudiar, el derecho a acceder a diversas actividades deportivas, la importancia de la igualdad de oportunidades de varones y mujeres en la práctica de deportes, y hasta la importancia de que no haya diferencias entre los niveles académicos de escuelas urbanas y rurales.
Para entrar de lleno en la perspectiva del proyecto, a partir del video se propuso recuperar lo conversado en el primer encuentro en torno al proceso de recuperación que vive la escuela actualmente, tras una década de neoliberalismo.

Al mencionar la vocación de Comunic@ Cole de aportar a una mejor convivencia en la escuela, a partir de trabajo desde la comunicación y los derechos de la infancia, una de las docentes planteó la existencia de situaciones conflictivas dentro el aula, y señaló la dificultad que encuentran a veces los educadores para establecer límites en cuanto al comportamiento entre estudiantes, las agresiones mutuas, y resaltó la importancia del diálogo. En particular se refirió a la cuestión de la diversidad de identidades sexuales que hoy se expresan y visibilizan con mayor frecuencia en las escuelas, y ante las cuales los docentes deben posicionarse desde una perspectiva respetuosa de los derechos.

Durante el intercambio de opiniones, todos/as coincidían en la importancia de la reflexión permanente y conjunta entre docentes y estudiantes.

Al llegar el turno de la exposición de la docente invitada, Alejandra Schwartz expuso los rasgos principales de los derechos humanos, universales, indivisibles, interdependientes y jurídicamente exigibles, como marco fundamental para pensar el enfoque que Comunic@ Cole trabaja. Luego se centró en el proceso de expansión que vive la escuela secundaria en nuestro país a partir de la Ley de Educación nacional, en comparación con las dos leyes previas, la nº 1420 de educación pública sancionada en el siglo XIX, y la Ley Federal de educación, establecida en pleno contexto neoliberal. Y abordó algunos desafíos que tenemos como educadores en un mundo complejo donde entran en las instituciones educativas problemáticas sociales, políticas, económicas, culturales e ideológicas.

Sobre los principios básicos de los derechos humanos, Schwartz expresó que “tenemos un debate con los colegas docentes cuando trabajamos estas temáticas, por la carga semántica que tiene hoy Derechos Humanos que impiden su conceptualización. Cualquier cosa hoy es un tema de derechos humanos y los discursos que circulan, básicamente el tema de la situación de los presos y la seguridad terminan siendo un debate de derechos humanos. Mientras mas polisémicas son las expresiones,  mas significados tengo, la palabra menos nos significa. Por esto es necesario que explicite a qué me refiero cuando hablo de derechos humanos. Hay mil discursos dando vueltas, quiero que podamos empezar a acordar de forma que nos sea mas operativo, si un concepto no es operativo no sirve, hay que volver a pensarlo. Los discursos que circulan sobre derechos humanos impiden sentarse a pensar, por eso hay mucho para trabajar, lo más importante son los principios, cómo los pensamos. Cosas que nosotros hoy damos por obvias hace cincuenta, cien, o ciento cincuenta años, no existían. Cuando digo que los derechos humanos son universales para todos pensamos que es obvio. En realidad no, si pensamos hasta cuándo duró la esclavitud, pienso que fue un gran avance que la Asamblea del año trece diera libertad de vientre, pero no era universal. Si pensamos que la misma Revolución Francesa no consideraba a los esclavos como sujetos de derecho y que excluyó a las mujeres como sujetos de derecho político, evidentemente no eran universales. La idea de lo universal, con la ley Sáenz Peña (todos y todas) no sólo los hombres, es una idea que en realidad es nueva históricamente hablando. 

La segunda idea es que los derechos son innatos, por  el mero hecho de ser persona tengo derechos. Cuando hablamos del relativismo cultural y justificamos determinadas formas de maltrato pensando “bueno, capaz en este barrio la gente se trata de esa manera” o “no me interesa, acá todos se llaman así” avalamos prácticas vulneradoras de derechos.

El otro punto, en realidad es lo que siempre vemos en tensión, es la idea de que los derechos son inviolables. Ahí hay tensión con respecto a la responsabilidad. ¿Quién debe garantizar? Si yo estoy en una zona donde no hay agua, la escuela tampoco tiene agua ¿Es un problema de la escuela? Sí, pero no es ese derecho el que el Ministerio de Educación tiene que garantizar, lo que no implica que haya un área a quien le corresponde hacerlo.

Como se vulneran algunos derechos, se vulneran todos. Lo derechos son un sistema; se produce un efecto dominó, porque cuando se cae una ficha se termina vulnerando todo. Por ejemplo, la falta de agua implica la falta de derecho a la salud y el incumplimiento de ese derecho rompe con el derecho a la vida, y si no tengo derecho a la vida no tengo ningún otro derecho. Esto también se ve cuando trabajamos desde algunas escuelas en proyectos solidarios, que estas buenísimos, pero el tema es desde que conceptos los estamos trabajando. Si desde la caridad o los derechos. Preguntarnos para qué vamos al geriátrico a leer un cuento a los abuelos, por ejemplo. En ese caso por ejemplo, el desafío es cambiar la mirada, me parecen bien las prácticas solidarias pero hay que enseñarles a los chicos que existen los adultos mayores y desde que se jubila hasta que se muere pasan 25 años y no se pierden los derechos en ese periodo.

Independientemente de la práctica de decir “pobre viejo, o pobres los pobres”, esto  está unido a la discusión sobre la curricula, qué prácticas genero en la escuela que me llevan a una reflexión sobre algo, no porque todo esté inserto en la currícula, hacemos cosas que entran en lo que llamamos educación no formal y estamos formando valores. Si solo hago bufandas para los ancianos del hogar, yo no mejoro, tejo mi bufanda hoy y la vida del otro sigue siendo prácticamente la misma, y mi vida también, y no hago un cambio sobre cuál es mi mirada sobre el otro. Para mí eso es el nudo de cómo trabajar los derechos en la escuela.

Desde mi perspectiva, lo operativo del derecho a la educación tiene que ver con la aplicación de la oferta de nivel. Ya no puedo decir simplemente que la educación secundaria es un derecho y es obligatoria, si no hago las medidas necesarias para que esto se lleve a cabo. Sino es simplemente una enunciación, en el papel podemos ser muy valientes, ahora en la práctica…

Por otro lado, siempre que hablamos de derecho hablamos de Estado, entre los particulares no nos garantizamos derechos, por eso, cuando definimos las diferencia entre un crimen común y uno de lesa humanidad  no es lo mismo que venga un particular y me mate.

El estado es garante mediante políticas. Hay una parte básica y material, hacer escuelas, pagar los sueldos docentes, distribuir las notebook, etc., eso se resuelve con plata; pero el sustento ideológico, para que esto funcione es diferente. Hubo escuelas del plan 700 escuelas que se instalaron junto a un basural y algunos padres decidieron no mandar a sus hijas a la escuela porque tenían que cruzar el basural, ahí no había una un problema de genero de “quiero que mi hija este en la cocina” sino que tengo miedo que le pase algo”.

En cuanto a los desafíos de la educación secundaria Schwartz propuso pensar “quiénes y cómo acompañan la trayectoria de nuestros alumnos. ¿Qué es acompañar la trayectoria o qué entendemos por eso en las casas de los alumnos  en la escuela?, si la escuela termina siendo un “como si” que tiene que ver con el ausentismo docente, con el concepto que tienen  los docentes de su tarea, cómo muchas cosas que terminaba siendo una falsa promesa, la educación no la hace un edificio con su planta. Sino que lo que estamos transmitiendo sea significativo para los alumnos, para sus familias y nosotros, sino se completa eso, entra en tensión el contrato pedagógico.

Lo que me parecía importante y que no está en el eje de la discusión algunos números concretos de la expansión del nivel secundario. Hasta 2003, de las 215 escuelas completas (Primaria –Secundaria) que hay hoy, sólo había 56, de las cuales 26 eran nacionales (nacional-normal-comercial) Tucumán tenía tan solo 20 escuelas secundarias. Entre 2003 y 2007 se hicieron el 33% de las escuelas que tenemos hoy, y el resto desde 2008. Podríamos afirmar que el 74% de las escuelas secundarias tucumanas son nuevas.

La expansión va acompañada con el esfuerzo del Estado para dar cumplimiento a la ley, que se hace no solo con lo material sino con el equipo técnico, para pensar escuelas diferentes. Yo creo que hay una parte, es mi opinión y al mismo tiempo mi esperanza, que el estado garantiza un piso (edificio-Bancos-preceptores, docentes, etc.) no sólo 170 edificios más sino lo que ello conlleva en la practica. No se puede basar el sistema educativo sólo en el edificio. Si la Ley 1420 tardó 70 años en llegar a la obligatoriedad, la pregunta es si nosotros tenemos 70 años de margen, la respuesta es que  no nos podemos dar el lujo como país. La urgencia es ahora.

Un docente se recibe a los 24 años y se jubila a los 60, están 40 años en el sistema educativo, por lo tanto pasan por sus manos muchas generaciones, no tenemos los tiempos históricos. Cuáles son los tiempo históricos que se pueden dar en una sociedad para hacer cumplir derechos, pegunta fuerte, que es o que tiene que cambiar y lo que no. Esto nos incluye, si yo tengo 30 años me quedan aproximadamente 30 años para jubilarme. Soy docente joven, empecé la escuela con la ley 1420, después pasé por la Ley Federal y ahora soy docente con la nueva ley, yo pasé por los 3 sistemas.

Hay un aumento de los pisos después de los debacle educativa de los ´90. Arranquemos de dónde estábamos y dónde estamos hoy, para poder pensar los desafíos.

Finalmente al abordar la tensión entre la necesidad de pensar la escuela a nivel del país y las particularidades de cada provincia, expresó “Nos quejábamos que el modelo normalista tenia como concepto que cualquiera podía ser supervisor de escuela. El supervisor entraba a un 3er. Grado “A” de cualquier escuela del país y se estaba dando la misma clase. Ya no sé si esta buenísimo eso. No tenemos chicos iguales, ni climas iguales en las diferentes zonas del país. En algún momento se pensó que ese era el sistema educativo de excelencia. El concepto de alumnos todos iguales. La escuela tenia que crear la identidad nacional; ahora está aceptado el multiculturalismo, ojalá se acepte la intra-culturalidad y se puedan valorar las identidades, pero me hace ruido el relativismo cultural que lleva a frases como “ese chicos es de una escuela tal…”

La trampa en la que nos metemos solos es que en el sistema anterior los que no entraban al paradigma quedaban afuera, el que no entrara en la fábrica normalizadora de “Blancas Palomitas” se queda afuera del sistema. Hoy hay más instituciones mediadoras. Un ejemplo es el Consejo Federal de Educación que no existía antes, ahí se debaten las particularidades y las generalidades del sistema. Es un espacio donde se puede trabajar esta complejidad. Podríamos llegar a un punto donde las escuelas en función de sus necesidades  el clima institucional, la escuela construya en función de ese paquete con el barrio y caps, etc. Ahí otra vez entra la tensión entre a escuela de Barrio Policial con estos alumnos, con los docentes y el contexto. Por ejemplo, no se va a discutir temas de educación sexual porque la comunidad no esta de acuerdo. El debate termina siendo qué voy a enseñar. Y ahí hay tensión, un relativismo cultural. ¿Quién soy yo para decidir como cree cada uno o como ejerce su derecho? Sin embargo, una cosa es opinar sobre una vestimenta y otra sobre prácticas como la lapidación. Entre la vestimenta y lo lapidación hay un abismo, creo que el mundo no debería avalar la lapidación en post de la diversidad cultural y sin embargo pasa, es violencia.  Las complejidades radican en que al haberse fisurado por la realidad el discurso único y al haber cambiado el esquema del mundo único nos vemos interpelados”.

Durante la exposición los participantes aportaron ejemplos de su vida cotidiana como educadores, y enriquecieron el encuentro problematizando sus propios prejuicios y poniéndolos en tensión con los aportes de la especialista.
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